Un día me desperté demasiado incómodo cuando debajo de mi almohada tenía un montón de piedras. Luego cuando me desperté y me quise poner los zapatos para ir a la escuela, estaban llenos de mermelada de durazno. Quise limpiarlos pero nos habían sacado el jabón de lavar la ropa.
Todos parecían estar de lo más bien, sólo me pasaban cosas a mí. Le pregunté a mi papá qué había para comer y me contestó que ya habían comido todos. Y en eso que estaba hablando, me doy cuenta de que a mi pantalón le faltaba la parte de atrás.
Me di por vencido. Mi madre se acercó y me dijo sonriendo al oído: "¿Ves? Todo empezó por querer embromar al viejo."
Matías Aguirre
Un domingo por la tarde nos juntamos en familia a merendar como era costumbre. Esa tarde con mis primos, tíos, hermanos, padres empezamos a hacer bromas. Bromas iban y venían. La cosa se puso un poco pesada. Las bromas se ponían cada vez más fuertes y ya el clima se estaba poniendo pesadito. En ese momento, mi viejo se levantó de su silla y se fue al quiosco para comprar algo para tomar.
Con mis primos se nos ocurrió hacer alguna maldad. En el tiempo que duró su ausencia, pensamos y le aflojamos los tornillos de la silla. Cuando llegó y confiado se sentó,la silla se desarmó al instante. Nosotros nos matamos de la risa, pero cuando lo vimos al viejo tirado en el piso, medio inconciente, nos asustamos. Llamamos a la ambulancia. Mi viejo se había golpeado muy fuerte la nuca y se descompensó.
Todo por hacer bromas pesadas. Terminamos el domingo en el hospital.
Daiana Páez
Todo empezó cuando quise embromar al viejo. Un día después de que el profesor me desaprobara, quise embromarlo. Puse una tarántula que me había prestado un amigo, en su bolso.
El profesor metió la mano en el bolso y la tarántula lo picó y terminó internado.
Mis compañeros me delataron y terminé con la policía, acusado por querer matar a un profesor. Èl se recuperó y me denunció y sumado a esto, me denunciaron por hacer robado la tarántula del zoológico.
Me dieron como treinta años de prisión. Y pensar que todo empezó por una broma a un profesor.
Lucas Ponce
Fue una tarde después del partido. Para embromar al viejo de la cuadra, le pintamos la reja de la casa con los colores de river y cuando él se enteró, nos amenazó con que o se la pintábamos de nuevo o nos iba a denunciar.
Así que tuvimos que ponernos a pintarle la reja, pero como no le gustó el color, lo hicimos dos veces. La segunda vez lo llevamos a él para que eligiera el color, y nos hizo pagar el viaje a la pinturería.
Franco Caminos

Geniales!!!
ResponderEliminarGeniales!!!
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