Mi taza de café me ayudaba a pensar y a razonar sobre varios temas que me impedían estar tranquilo.
Ir allí me entretenía, disfrutaba de mi nuevo hobby .
Mirar personas y tratar de descifrar lo que les pasaba a través de sus acciones era quizás algo psicópata, pero no tenía nada mejor que hacer .
Aunque sabía perfectamente que uno con la mirada solo muestra limitaciones, me gusta creer que aun hay más en ellos que solo cosas obvias .
Ansiedad, rabia y cafeína. Eso es lo que observo siempre, puras y simples limitaciones corporales.
Luego de recorrer todo el local, fije mi mirada en una hermosa y castaña cabellera. Aquel color logró llamar mi atención de una manera inexplicable .
Una muchacha de cabello precioso.
Ella se encontraba a pocas mesas de donde estaba . Al parecer notó mi mirada porque ella se removió incómoda en su silla para luego mirar hacia su alrededor para buscar esa mirada inquietante que ella percibía.
Al encontrar mi mirada , frunció su ceño confundida.
Yo solo me dediqué a seguir admirándola .
No sé por qué pero me levanté de mi asiento para caminar hacia ella . Al llegar a su mesa, corrí hacia atrás la silla sobrante para luego sentarme.
-Hola.-Dije yo .
Sus ojos marrones , me miraron y pude apreciarlos de cerca, ese encantador color, con ese brillo tan especial.
Noté que entreabrió sus labios para contestarme . Para luego sentir un ruido realmente molesto , parpadeè rápidamente para luego empezar a perder mi visión .
Todo se volvió borroso, todo se desvanecía .
Me desperté exaltado , algo asustado.
Todo había sido un sueño.No sé quién es esa chica pero últimamente ella está en ellos.
"Sus miradas nunca fueron cruzadas, porque en realidad jamás se encontraron. Solo en sus sueños más lindos y llenos de esperanza se encontrarán."
Paula Bel.

