jueves, 10 de noviembre de 2016

El día en que el viento estaba triste

La muerte es algo inesperado. Hasta los enfermos terminales esperan no morir hoy. Quizás dentro de una semana, pero no ahora. No hoy.
La muerte de mi padre fue aún más inesperada. Mi padre no era ni músico ni alguien famoso, tenía bastantes imperfecciones, pero ¿quién es perfecto? Me acuerdo de que cuando era niño me levantaba y me daba vueltas. Hacía que me diera todo el viento en la cara como si estuviese volando. Era algo espectacular.
Siempre me acuerdo de un día cuando íbamos caminando por el parque. Había un sol radiante, era muy temprano todavía como para dar un paseo matutino. De pronto, vino mi padre con un barrilete y me dijo que lo hiciera volar. Después, sacó otro barrilete y me apostó  que el suyo le ganaba al mío. Siempre me decía que sentir el viento era algo mágico, que no se imaginaba el mundo sin él. A mí nunca me gustó mucho el viento, pero sí me gustaba pasar momentos con mi padre.
Un día, mi padre tuvo un accidente y lo tuvimos que llevar al hospital. Yo no entendía mucho porque era apenas un niño. Pensaba que no era algo grave y que pronto volvería a casa. Los doctores hablaban con mi madre pero no dejaban que yo escuchara.
Pasaron los días y ya se había puesto mejor, ya podía entrar a verlo y jugar con él.
Nunca me dijo que moriría pronto. Aún cuando estaba en la cama del hospital con tubos por todo el cuerpo no me dijo ni una palabra al respecto. Mi papá hacía planes para el próximo año aunque ya no estaría entre nosotros el próximo mes. El año siguiente iríamos a pescar, viajaríamos, conoceríamos lugares en los que nunca habíamos estado. El próximo año sería maravilloso. Ese era nuestro sueño.
Creo que él pensaba que algo así me daría suerte. Hacer planes para el futuro era su forma de mantener la esperanza. Me hizo reír hasta el final. Él sabía lo que debía suceder, pero nunca me dijo nada. No quería verme llorar.
Un día mi madre llegó por mí a la escuela, de repente y luego fuimos al hospital. El doctor le dio la triste noticia con toda la delicadeza que pudo. Mi madre se echó a llorar, le quedaba una pequeñísima esperanza. Yo estaba en shock, grité lleno de ira hasta que entendí que mi papá realmente ya no estaba entre nosotros. Luego también me puse a llorar.
Ese día no había viento. Era como si lo que mi padre había dicho, se hubiera cumplido, como si el viento hubiese desaparecido o se hubiese escondido en algún lugar muy lejano a mí. Los pájaros no volaban, las ramas de los árboles no se sacudían. El viento que tan feliz nos había hecho a mi padre y a mí con los barriletes, la brisa en el rostro, habían desaparecido. El viento también estaba triste por mi pérdida.
Lloré todo el día y toda la noche. Esa misma noche un fuerte viento entró por mi ventana y sobre mi cómoda, un sobre que decía:
      "Hijo:
             Si estás leyendo esto significa que estoy muerto. Lo siento. Yo sabía que esto pasaría. No quería decírtelo, no quería que lloraras. Creo que una persona que está tan cerca de la muerte tiene derecho a ser un poco egoísta. Quiero que sepas que ahora estoy en un lindo lugar, que siempre cuando sientas una brisa por tu cara, soy yo dándote una señal de que estoy al lado tuyo.
Te amo, hijo."
Al día siguiente, visité la tumba de mi padre y susurré:"Papá, lamento no tenerte más conmigo. Yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir "te amo" a tiempo. Perdoname por haber guardado silencio tantas veces."
En ese instante, las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y una suave brisa acarició mis mejillas. Entre sollozos, sonreí, alcé mi mirada al cielo, sequé mis lágrimas, me levanté y dije en voz alta : "Gracias. Yo tampoco quería que desapareciera el viento porque sería como perderte otra vez."

             Ezequiel Martínez- 4to B- T. Tarde

miércoles, 27 de julio de 2016

El rey de los sombreros (versión libre)

Alicia ya había vuelto al país de las maravillas. Tenían todo listo, era hora de destruir al Jabberwocky, arrebatarle el reino a la reina roja y devolvérselo a su hermana, la verdadera reina blanca. Pero nadie sospechaba lo que ocurría en la cabeza del sombrerero. Hizo un trato con la reina roja: había prometido impedir que Alicia destruyera al Jabberwocky y asesinar él mismo a su amada reina blanca, cambio de que ella le diera un importante cargo en su rojizo reino.
La reina roja estaba muy alterada, caminando de aquí para allá, golpeándose la cabeza con el reloj de bolsillo. Era un fabuloso día  y el sombrerero no había aparecido, ni l había llegado la noticia de la muerte de su hermana.
Mientras tanto, el sombrerero en el castillo de la reina blanca se escondió detrás de una pared, espiando a la reina que estaba en la cocina haciendo una sopa de dedos de queso con ojos de conejo. Cuando el sombrero vio la oportunidad, dio un salto y con un cuchillo apuñaló setenta veces a la reina, luego le dio un suave beso en la comisura de sus labios y mojó uno de sus dedos en la sangre derramada en el piso y la probó. 
Ahora era el turno de Alicia. En ese momento se dio cuenta de que las tropas estaban listas, esperando a que Alicia y la reina marcharan a encontrarse. El sombrerero se frotó un poco los ojos y se echó un poco de agua en el rostro para dar la impresión de que estaba llorando y quitándose el sombrero gritó: " ¡Han asesinado a la reina!" y se tiró al piso actuando el dolor de su muerte.
El general de la tropa corrió a buscar a la reina y se encontró con el terrible acto. Buscó al sombrerero para saber quién la había asesinado, pero ya era tarde. El sombrerero se había llevado a las tropas, a Alicia, y a la espada vórpica. Al llegar al encuentro de ambos reinos, el sombrerero cambio esa espada por una normal. ¨Él sabía que sin esa espada no podría matar al Jabberwocky.
Ya había empezado el combate y Alicia estaba muy lastimada. Todos estaban muy nerviosos.
En el momento menos esperado, el sombrerero empujó a Alicia y cortó en dos al Jabberwocky.
Todos se quedaron sorprendidos. Nadie esperaba eso, ni siquiera la reina roja, a quien asesinó sin piedad y gritando dijo: "Yo soy su rey ahora y el que se niegue a tratarme como tal será asesinado igual que esta mujer."
Pasaron cinco meses y todos vivían bajo el oscuro mandato del malvado y poderoso rey. 
Una tarde, durante la ejecución de una niña de sólo ocho años que se negó a inclinarse ante el rey, él sintió una extraña presencia a su lado. Girando la cabeza, vio algo evaporándose. No vio qué era, pero volviéndose dio la orden de matar a la niña.
Esa tarde el rey fue asesinado sangrientamente y sin piedad...aparentemente, por un gato sonriente.
El país de las maravillas aún vive bajo una enorme maldición que el sombrerero les dejó.

                             Azul Ferreyra- 4to A T.M.

Sentimientos

Ella se siente bien, 
al menos lo demuestra con su sonrisa,
 pero no sé lo que le sucede por dentro. 
Dice tener miles de sentimientos 
pero cada vez que me le acerco siento sufrimiento
No sé si jugará conmigo.
Hace más daño lo que pensamos que lo que realmente está sucediendo.
Debajo de nuestras cejas, 
coleccionamos las mejores fotos
  y en nuestras mentes , sólo recuerdos y fechas.
Me volví adicto a sus besos y abrazos,
 aunque tan solo sea por un corto plazo. 
Su sonrisa fue lo primero que he observado
 y lo que más me ha gustado. 
Me siento como un tarado.
Su querer me ha embriagado 
 y , sin querer, a esa princesa a este gusano ha pisado
Ha logrado herirlo, aunque ella no haya querido.
El castillo construido, hoy se encuentra demolido,por acciones,
tener fe en una persona provoca ilusiones.
La perfección no está en tu cuerpo, sino en tu pensamiento.
Y con el pasar del tiempo aprendí,
que mi felicidad no depende de ti.
Si no me quieres, me alejo,
pero luego, no busques mi reflejo en tu espejo.
Lamento si algo hice mal
Las heridas el tiempo las a a curar.

                             Francisco Chanquía- 4to B- T:Tarde


El hombre de cristal

Se sienta a pensar en lo que su vida ha de pasar,
tratando de hallar la forma de sus problemas solucionar.
Triste y desolado ha de estar, después de que su mujer
solo lo dejará.
Pasan los meses y solo encuentra la felicidad
en la bebida que tomará.
Esfuerzo y voluntad pone a la hora de trabajar, 
pero al recordar con ese ron se ocultará.
La soledad lo consumirá, no logra salir,
anda con la esperanza de que junto a otra mujer
tal vez podrá seguir,
 ojalá la pueda conseguir
para una familia poder formar
y así, sí , ser feliz.

                                              Mayra Andrada- 4to B T.T.

sábado, 4 de junio de 2016

Avioncitos

Siempre te recordaremos, Walter! Buen viaje por el universo!! 23-07-16

"Nadie podía pararlos. Los avioncitos volaban en la Escuela Normal, aunque la directora los había prohibido en las aulas. Se escapaban luego a la plaza, a las esquinas...Iban cargados de palabras, de amores, de secretos..." Laura Devetach.

Los avioncitos de los sentimientos siempre están guardados en el corazón, en una carrera sin fin ni comienzo. La furia tomaba la delantera, pero después la tristeza la pasó. 
Los otros avioncitos no compitieron por problemas técnicos.
Yo me siento como uno de esos avioncitos: solo, tirado en un rincón esperando a que alguien lo alce y cuando lo alzan, se siente feliz por unos segundos, porque lo vuelven a tirar y lo dejan.
Mi avioncito es el más pesado porque lo hice con culpa, responsabilidad y chistes sin gracia...
                                                    Walter Gómez









lunes, 16 de mayo de 2016

La piedra de cristal

Hace mucho, mucho tiempo, existía un reino muy lejano y pacífico.Los reyes pasaron varios años intentando tener a un bebé. Un día uno de los guardias le contó al rey que en las afueras del reino  existía un lugar misterioso, un gran y precioso lago, rodeado de grandes árboles y  custodiado por un hada, al que todos llamaban el hada del lago. Era justa y muy generosa, podía intentar que el hada le conceda el deseo de ser padres de un hermoso bebé. El rey mandó a sus guardias a traer al hada a su reino.Cuando el hada llegò al reino, la reina le pidió amablemente al hada que le concediera el deseo de concebir  un bebé.Ella muy angustiada le dijo que no poseía ese poder, pero sabía cómo podían conseguirlo.
El hada les contó que pues existía un poder mayor que el de ella, pero tenían que hacer un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos, con el fin de encontrar la Piedra de Cristal, que era una piedra muy poderosa y tenía el poder para conceder lo que deseaban pero solo si realmente lo deseaban de corazón ,pues el hada le contó que la piedra era una estrella que había caído del cielo y que tenían que ir ellos a buscarla ya que así la piedra vería si eran dignos de su poder o no.
El rey mandó a reunir a sus mejores hombres para que lo acompañen a buscar dicha piedra   pero les advirtió  que el viaje estaría plagado de peligros y dificultades, y de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se echó hacia atrás. Todos prometieron acompañarlo hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, partieron hacia lo desconocido con sus  80 vasallos más leales y fuertes.
El camino fue mucho más terrible, duro y peligroso que lo predicho por el rey. Se tuvieron que  enfrentar a terribles bestias, caminaron día y noche y vagaron perdidos por un inmenso desierto, que parecía no tener fin, sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedaron unos cuantos y por supuesto el rey y la reina. La reina muy intrigada veía a uno de los guardias llamado Jaime  que no era considerado como el más valiente, ni el mejor luchador, ni tan siquiera el más listo o divertido, pero fielmente continuó junto a ellos sin desfallecer. Cuando ésta le preguntaba de dónde sacaba la fuerza para seguir y por qué no abandonaba como los demás, él  respondía siempre lo mismo “Mi señora, os prometí que os acompañaría a pesar de las dificultades y peligros, y eso es lo que hago. No me voy a ir a casa sólo porque  todo lo que nos advirtió el rey haya sido verdad”.
Gracias a sus leales guardias los reyes pudieron  por fin encontrar la cueva donde se hallaba la Piedra de Cristal, pero dentro había un monstruoso Guardián, grande y muy poderoso que no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Jaime tuvo un gesto más de la lealtad hacia sus reyes, se ofreció a cambio de la piedra, y se quedó al servicio del monstruo por el resto de sus días.
La poderosa magia de la Piedra de Cristal hizo lo que el hada les había prometido, la reina a los 9 meses  tuvo una hermosa niña .Se podía ver a través de su cuerpo como a través del aire o del agua. Era de carne y hueso pero semejaba vidrio; aunque si caía no se rompía ni quebraba, alguna que otra vez le salía un chichón pero era transparente: se le veía latir el corazón y deslizar sus pensamientos como si fuesen pececitos de colores dentro de una pecera.
Una vez, sin querer dijo una mentira y de inmediato sus padres pudieron ver como un globo de fuego emergía sobre su estómago. Volvió a decir la verdad y el globo desapareció. De esta manera no volvió a mentir el resto de su vida.
La princesa se llamaba Esperanza ya que los reyes siempre tuvieron la esperanza de ser padres, la gente la llamaba la princesa de cristal y la querían por su sinceridad y lealtad; junto a ella todos eran amables.
 Esperanza  creció, se hizo una hermosa mujer  y cualquiera podía leer sus pensamientos y adivinar las respuestas cuando le hacían preguntas.
Un día, en aquel reino cuando a esperanza la iban a coronar su reina, llegó a usurpar un feroz brujo. Comenzó un periodo de injusticias, abusos y miseria para la aldea. Si alguien se atrevía a protestar, desaparecía sin dejar rastro. Si alguien se imponía a sus leyes, era fusilado de inmediato. La gente callaba y sufría. Esperanza  no podía callar, porque sin abrir su boca sus pensamientos hablaban en voz alta y cualquiera podía leer en su frente el dolor por la miseria y la condena por las injusticias del brujo.
El brujo la hizo encarcelar en la celda más oscura. Y ocurrió que las paredes de la celda donde estaba Esperanza, de golpe, se hicieron transparentes y también las murallas de la prisión. La gente que pasaba por la calle podía continuar leyendo en la frente y el corazón de esperanza. De noche, la celda era un foco que desprendía una gran luz y el brujo en su palacio no podía dormir aunque cerrara bien toda las ventanas

Encarcelada y privada de libertad, Esperanza era más poderosa que el brujo. Los aldeanos cansados de las maldades del brujo ayudaron a su princesa  a escapar de su celda e retomar su trono como la reina, porque el amor es más fuerte que cualquier cosa, más clara que la luz del día, más temible que el peor brujo. 

Ezequiel Martínez- 4to año B- Turno Tarde

martes, 10 de mayo de 2016

Uliscienta- Producción de alumnos del 2do añoB Turno Tarde

Había una vez, una chica llamada Cenicienta,que vivía en Yofre Sur y formaba parte de un grupo de chicas que se hacían llamar "las Uliseras de Yofre Sur". Vivía con su madrastra y sus hermanastras, era mandona y las hostigaba para que limpiaran la casa cuando iba con sus amigas al baile de Ulises en Atenas. Cuando volvía, había tomado mucho y ponía la música a todo lo que daba, haciendo despertar a los vecinos. Le pedían que la bajara, pero ella la ponía más fuerte.
Se iba a los bailes de Ulises todos los fines de semana. Donde estuviera, ella iba con su grupo de amigas, sea en Atenas, la Sociedad, el Deportivo o en La Morocha, dejando a sus hermanas para que arreglen la casa.
Un sábado, Ulises estaba en la Plaza de la Música. Esa noche, mientras bailaba, se encontró con Maicol que la invitó a bailar y a tomar un frizzé, doctor lemon y un fernet. Salieron del estadio y él la llevó a la casa en su moto. Llegaron, hablaron de sus vidas, y se despidió con un beso.
Cenicienta quedó enamorada y fueron novios para siempre.
Desde entonces, salieron todos los fines de semana  a los bailes, donde bailaban y tomaban de todo hasta cansarse.
                                                   Diego Farías- Sergio Taborda