Alicia ya había vuelto al país de las maravillas. Tenían todo listo, era hora de destruir al Jabberwocky, arrebatarle el reino a la reina roja y devolvérselo a su hermana, la verdadera reina blanca. Pero nadie sospechaba lo que ocurría en la cabeza del sombrerero. Hizo un trato con la reina roja: había prometido impedir que Alicia destruyera al Jabberwocky y asesinar él mismo a su amada reina blanca, cambio de que ella le diera un importante cargo en su rojizo reino.
La reina roja estaba muy alterada, caminando de aquí para allá, golpeándose la cabeza con el reloj de bolsillo. Era un fabuloso día y el sombrerero no había aparecido, ni l había llegado la noticia de la muerte de su hermana.
Mientras tanto, el sombrerero en el castillo de la reina blanca se escondió detrás de una pared, espiando a la reina que estaba en la cocina haciendo una sopa de dedos de queso con ojos de conejo. Cuando el sombrero vio la oportunidad, dio un salto y con un cuchillo apuñaló setenta veces a la reina, luego le dio un suave beso en la comisura de sus labios y mojó uno de sus dedos en la sangre derramada en el piso y la probó.
Ahora era el turno de Alicia. En ese momento se dio cuenta de que las tropas estaban listas, esperando a que Alicia y la reina marcharan a encontrarse. El sombrerero se frotó un poco los ojos y se echó un poco de agua en el rostro para dar la impresión de que estaba llorando y quitándose el sombrero gritó: " ¡Han asesinado a la reina!" y se tiró al piso actuando el dolor de su muerte.
El general de la tropa corrió a buscar a la reina y se encontró con el terrible acto. Buscó al sombrerero para saber quién la había asesinado, pero ya era tarde. El sombrerero se había llevado a las tropas, a Alicia, y a la espada vórpica. Al llegar al encuentro de ambos reinos, el sombrerero cambio esa espada por una normal. ¨Él sabía que sin esa espada no podría matar al Jabberwocky.
Ya había empezado el combate y Alicia estaba muy lastimada. Todos estaban muy nerviosos.
En el momento menos esperado, el sombrerero empujó a Alicia y cortó en dos al Jabberwocky.
Todos se quedaron sorprendidos. Nadie esperaba eso, ni siquiera la reina roja, a quien asesinó sin piedad y gritando dijo: "Yo soy su rey ahora y el que se niegue a tratarme como tal será asesinado igual que esta mujer."
Pasaron cinco meses y todos vivían bajo el oscuro mandato del malvado y poderoso rey.
Una tarde, durante la ejecución de una niña de sólo ocho años que se negó a inclinarse ante el rey, él sintió una extraña presencia a su lado. Girando la cabeza, vio algo evaporándose. No vio qué era, pero volviéndose dio la orden de matar a la niña.
Esa tarde el rey fue asesinado sangrientamente y sin piedad...aparentemente, por un gato sonriente.
El país de las maravillas aún vive bajo una enorme maldición que el sombrerero les dejó.
Azul Ferreyra- 4to A T.M.

No hay comentarios:
Publicar un comentario