"Una noche de verano sumamente calurosa, una noche de fines de diciembre, salí a tomar aire afuera de la cabaña que ocupaba temporariamente.
La noche era apacible y hermosa. A mi alrededor todo era quietud y en el aire flotaba un no sé qué extraño y fascinante. El cielo estaba totalmente despejado y me pareció un océano lleno de misterios..." Mirar la luna- Adela Basch
Algunos me creerán y otros pensarán que estoy loco, pero lo que viví esa noche fue inesperado. No estaba borracho, ni alucinando, pero desde el océano salían sirenas y luces a su alrededor.
Me acuerdo que comenzaron a cantar y yo sin control de mi cuerpo me dirigía hacia el océano. Una vez adentro, la vida era increíble: había muchos peces y personas acuáticas que nunca pensé que iba a ver. Eran todos muy amables y entendía su idioma. Lo que no sabía y me preguntaba era para qué me querían, qué necesitaban de mí y si iba a volver a mi vida común...aunque para ser sincero, era mejor esa vida que en el exterior.
Tomé valor y pregunté. De repente, todo se puso negro y aparecí en la cabaña.
Lo ocurrido me parecía raro y no entendía nada, pero sólo yo sé que lo que viví fue cierto y mágico. Nunca se sabe qué puede pasar en una noche de verano.
Leandro Zeballos- 4to A T:M:
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